Apoyando la orquesta más antigua de Estados Unidos
Itzel trabajó como luthier-arquetera para la orquesta durante la visita, encargándose de la reparación de los instrumentos y los arcos, que enfrentaron los rigores del viaje y del clima tropical. Asimismo, supervisó y dio mantenimiento a los doce violonchelos y siete contrabajos proporcionados por The Sound Post para la gira.
Más aún, Itzel reparó voluntaria y desinteresadamente instrumentos y arcos de numerosos músicos cubanos, debido a que los accesorios para los instrumentos así como los lauderos escasean en la isla, por lo cual, sus competencias fueron ampliamente solicitadas durante su estancia.
La visita terminó con un concierto conjunto entre la HRO, el Coro Nacional de Cuba y el Coro de la Ópera de La Calle, quienes interpretaron la Novena Sinfonía de Beethoven en el Gran Teatro Nacional de La Habana. Nada mejor que este llamado a la paz y la fraternidad para concluir la primera visita de una orquesta universitaria de los Estados Unidos desde el embargo en 1960.




